miércoles, 1 de octubre de 2014

Champions League: merecida recompensa

Polyakov, exultante tras marcar ante el Athletic.
Disputar la fase final de la Liga de Campeones se convierte en ocasiones en un objetivo quimérico para aquellos clubes cuyos coeficientes UEFA no se encuentran en cabeza. Si durante décadas era normal ver a clubes de Austria, Hungría, Polonia o Suecia dando guerra en la máxima competición continental, con el establecimiento del nuevo formato implantado a principios de la década de los 90 la participación de las entidades de estos países se ha ido reduciendo cada vez más. Tanto, que si antes alguno de ellos era habitual cuartofinalista o semifinalista (incluso más, ya que varios en estas naciones acumulan títulos europeos) ahora rara vez vemos a alguno de estos equipos jugar entre la pomposidad del Bernabéu o el Allianz Arena más de una o dos veces por década.

Todo ello otorga aún mayor importancia a la victoria en el campeonato nacional. Si en España, Alemania o Inglaterra obtener el cuarto puesto puede ser sinónimo de campaña exitosa, en países como Serbia o Dinamarca significa no visitar el Viejo Continente durante el siguiente curso. Para instituciones que alguna vez durante el pasado siglo fueron realmente grandes y optaron a los mayores galardones mientras todos envidiaban a sus estrellas, esto es muy duro.

Es por ello que para Maribor, BATE Borisov y APOEL fue tan memorable lo de anoche. Ninguno de los tres perdió, todos pudieron ganar si bien solo lo logró uno. Pero los rivales a los que tambalearon, viejos campeones europeos (o finalistas, como el Athletic), probablemente nunca olviden la lección que aprendieron ayer.

El Maribor es apenas la segunda ocasión en su historia que disputaba la Champions (la otra fue en la 1999/2000). Mucho ha llovido desde entonces, quince años y un cambio de siglo por medio. En aquella ocasión no solo sumaron cuatro puntos, sino que fueron capaces de derrotar al Dinamo de Kiev a domicilio con un gol de Šimundža, si bien a efectos clasificatorios no les sirvió para nada. En esta ocasión al meritorio empate inicial ante el Sporting portugués hay que añadir la igualada lograda en casa de un Schalke 04 al que llegaron a tener a merced hasta que Huntelaar aprovechó un error de Viler en la salida de balón. Segundos de grupo junto a los alemanes, ahora sueñan con aguarle la fiesta al Chelsea en el doble enfrentamiento que les espera ante los londinenses.

Damjan Bohar (Maribor) festejando su tanto al Schalke 04
Al APOEL se le recuerda en España por su reciente enfrentamiento contra el Real Madrid en cuartos de final, hace apenas 3 años. Hasta ahí llegaron tras liderar un grupo con Zenit, Oporto y Shakhtar Donestk, dejando posteriormente en la cuneta al O.Lyon. Hace apenas un par de semanas no solo perdieron por un escueto 1-0 en el Camp Nou, sino que en el tramo final del encuentro rozaron la proeza ante el Barça. Ayer, el Ajax, todo un tetracampeón de Europa, les visitó con la intención de aprovechar el duelo de París para ascender al segundo puesto del grupo. Nada de eso. En un choque de ida y vuelta que pudo caer de cualquier lado los chipriotas lograron un 1-1 al transformar Manduca un dudoso penalti que nivelaba la ventaja que Anderden había dado al cuadro holandés. El grupo ofrece opciones muy escasas, pero a estas alturas es difícil cuestionar que puedan obrar algún otro milagro.

Por último el BATE Borisov dio una auténtica lección al Athletic Club en un primer tiempo excelente. El engañoso marcador de 2-1 se quedó corto ante la exhibición defensiva y de presión alta de los bielorrusos, que ya hace un par de años derrotaron también como locales al Bayern Múnich que meses después lograría un admirable triplete de la mano de Jupp Heynckes. El gran descalabro para los españoles es también parte de la historia grande de un conjunto cuyos acompañantes en el grupo ponen muy difícil pensar en proezas, pero que no se confíen como hicieron los leones, ya que en Borisov ni tienen nada que perder ni dejan de soñar con superar por primera vez la fase de grupos.

Para un histórico como el Malmö FF (por fin fútbol grande en Suecia) o el debutante Ludogorets, que recibe al campeón Real Madrid, esta noche también puede ser mágica. Si ya es una victoria haber alcanzado la fase de grupos, todo lo que sea puntuar para seguir creciendo habrá merecido la pena.

lunes, 22 de septiembre de 2014

CAF Champions League: AS Vita Club vuelve a soñar

África es una maravillosa sorpresa continua. Cuando nadie esperaba que un histórico de gran corazón como el Vita Club llegase si quiera a la fase de grupos, éstos han superado todas las pruebas que encontraron en su exigente camino para plantarse a un paso de la final. Para llegar hasta ahí debieron superar al Kano Pillars nigeriano, el FC Dynamos zimbabuense y al Kaizer Chiefs sudafricano, sufriendo ante todos, imponiéndose por la mínima, pero logrando el complicado pase a una fase de grupos a la que cada año solo acceden unos pocos privilegiados.

El caprichoso sorteo quiso encuadrarles no solo con Al-Hilal y los gigantes de Zamalek, sino también con el club más importante de su país, el TP Mazembe, dos veces campeón en el último lustro (cuatro en el total de su historia en la competición). Sin embargo nuevamente los Delfines Negros, como son conocidos, lograron superar otra barrera, igualando en lo alto de la clasificación con sus compatriotas, si bien el Mazembe ocupó el primer puesto por mejor diferencia de goles.

El presente nos sitúa justo en el día posterior a su victoria en la ida de semifinales del torneo. Sí, vencieron 2-1 al CS Sfaxien en un emocionante duelo disputado en Kinshasa que nos dejó uno de los goles más bellos que se recuerdan en suelo africano en los últimos tiempos. El autor fue el precoz centrocampista Héritier Luvumbu (ver vídeo desde el 47"), en el que el técnico Florent Ibenge confía junto a otros jóvenes para que devuelvan al equipo más popular de la RD Congo al primer plano internacional (como en los años 70, cuando ganaron el torneo continental).

                      

Y si continuamos con el enfoque congoleño no es por hacer de menos al resto de contendientes, más bien por lo interesante que sería ver la primera final de la Champions africana entre dos entidades del mismo país, algo que además haría aún más especial la 50ª edición del torneo. 

Aún así todo esto está en el aire pues no es nada sencillo ni que el Vita Club sobreviva a su visita a Túnez ni que el Mazembe logre remontar el 2-1 que trae en contra del duelo ante el ES Setif argelino. ¿Disfrutaremos de la final deseada? ¿Quién sucederá a Al Ahly cómo monarca africano? En apenas unos días comenzaremos a dar respuesta a las cuestiones más relevantes de un torneo apasionante.

viernes, 22 de agosto de 2014

Apuntes de la 3ª ronda previa (ida) en Champions y Europa League

En Salzburg tuvieron que sudar la victoria ante el Malmö
Desde el martes de esta semana hasta anoche se disputaron a lo largo y ancho de todo el Viejo Continente los choques de ida de la última ronda previa que da acceso a las competiciones europeas durante el curso 2014-15, esa marca que para algunos es una obligación mínima mientras para otros un premio. Pero este no será un resumen al uso de todo lo sucedido. No, porque no lo he podido ver todo y porque me apetece rescatar lo que me ha parecido más interesante. 

En Salzburgo el vencedor de 5 de las 8 últimas Bundesligas austríacas recibía a uno de los clásicos olvidados del fútbol europeo, un Malmö FF que no saborea la máxima competición de clubes desde la cada día más lejana edición de 1990-91 (eliminados entonces por el Dynamo Dresden en los penaltis). Superior a su rival, el cuadro centroeuropeo se adelantó cuando Schiemer acertó a batir al portero rival con una volea tras una serie de rechaces en el área visitante. Con el juego volcado sobre la meta del conjunto sueco, los postes se sucedieron hasta que Jonathan Soriano anotó de tiro libre el segundo para el Red Bull. Todo parecía estar de cara para dejar encarrilado el pase, pero un error del portero Gulácsi en el descuento propició un gol de Forsberg que da esperanzas al Malmö pese a la derrota (2-1).

Otras eliminatorias que me atraen son la del Aalborg danés y el APOEL chipriota, que empataron a uno en tierras nórdicas, así como el duelo entre Steaua de Bucarest y Ludogorets (1-0), pues me divide el corazón ya que siempre me han gustado los rumanos aunque deseo que por una vez el equipo búlgaro sea capaz de disputar una Champions que lleva ya tiempo mereciendo. Por otro lado estará interesante la resolución del Celtic-Maribor, también con empate a uno en Eslovenia, aunque con los petardazos de los Bhoys estos años en Europa todo es posible. Y no nos olvidemos del cruce entre Slovan y BATE, otro uno a uno gracias al gol que rescató el mítico Robert Vittek para los de Bratislava, que deberán remontar en Bielorrusia para regresar a la Copa de Europa muchos años después.

Cierro la Champions con el doble pero complicado deseo de ver al Athletic Club así como al Besiktas entre los más grandes. Y entramos de lleno en la Europa League, el torneo continental underground por excelencia (al menos en sus rondas iniciales). Tan underground es que nos presentó un choque entre el único club islandés que ha superado 3 eliminatorias europeas contra el campeón de la Champions de 2010. Eso sí, la emoción previa la finiquitó el Inter al vencer 0-3 al voluntarioso Stjarnan, cuya aventura finalizará (salvo hecatombe interista) en un marco tan bello como San Siro.

Tanto Villarreal (0-3 al Astana) como la Real Sociedad (1-0 al Krasnodar) vencieron, si bien los vascos no deberán descuidarse en su viaje a Rusia. Precisamente allí sorprendió el 2-2 del Dinamo moscovita ante el Omonia chipriota. En otro enfrentamiento entre clubes de estas nacionalidades el Apollon empató a uno en casa ante el Lokomotiv. Eso sí, la una "decepción" para los mediterráneos fue la derrota del AEL por 1-2 ante el Tottenham. 

Pero quizá el gran bombazo lo dio el Astra Giurgiu rumano imponiéndose en Gerland al Olympique de Lyon (1-2), otrora rival a evitar en la Champions cuyos tiempos de gloria van quedando tan atrás que anoche se dejaron remontar para acabar abucheados por su propio público. Ahí os dejamos un amplio resumen que desnuda las vergüenzas de los franceses... y llena de orgullo a los hinchas de la modesta entidad de los Cárpatos, que en pocos años tras su ascenso juega por segunda vez consecutiva en Europa, esta vez como campeón nacional de su copa y supercopa.

                      

Muchos otros clásicos no dieron la talla por lo que quedarán con deberes para la vuelta. El Ruch Chorzów polaco no pasó del 0-0 ante el Metalist en casa; el Rapid de Viena cayó 2-1 ante el HJK en Helsinki tras dejarse remontar en el tramo final; el St.Étienne perdió 1-0 en su visita al Karabükspor al igual que el PAOK contra el Zimbru; el Torino no pudo romper el cero a cero ante el Split croata; el Feyenoord rescató un 1-1 de su visita al Zorya... pero no a todos les fue mal. Por ejemplo el Young Boys derrotó 3-1 al Debrecen, el Partizán remontó con bastante fortuna ante el Neftçi (3-2) y Brujas, Panathinaikos, Dinamo de Zagreb o Borussia Mönchengladbach dejaron encarrilados sus cruces.




miércoles, 20 de agosto de 2014

El orgullo del Hearts

Dos largos meses tras la última entrada nos traen una breve historia para anunciar nuestro anhelado (?) regreso. Será poco a poco, pero ahí seguiremos. Hoy abrimos con la victoria del Hearts sobre el Hibernian en el derby de Edimburgo, un choque muy especial no solo por lo que representa para ambas aficiones sino también por ser el primero entre ellos en más de 125 años que se disputa en la segunda división escocesa. 

La historia de cómo han llegado hasta ahí la cuenta con gusto y detalle el siempre genial Toni Padilla. Nosotros sin embargo nos quedaremos con el mejor gol del triunfo del Hearts (2-1), que en dos jornadas ya ha sido capaz de salir victorioso tanto de su visita al Rangers en Ibrox como del duelo con su eterno rival ciudadano. La segunda escocesa de este año promete estar más apretada (y ser más underground) que nunca.

                   

viernes, 20 de junio de 2014

La maldición del campeón (mundial)

Mauro Ramos elevando al cielo la Jules Rimet
¿Recordáis cuál ha sido el último campeón del Mundo en repetir título en la edición siguiente? Tenemos que remontarnos medio siglo hasta el Brasil sideral de Pelé, Garrincha, Zagallo, Vavá, Djalma Santos, Didí y compañía que entre 1958 y 1962 lograron lo que hasta entonces tan solo había hecho Italia entre 1934 y 1938. Una competición que se disputa en apenas un mes cada cuatro años puede haber provocado muchas variantes en cada participante, como de hecho sucede si comparamos los bloques de los 32 seleccionados, que en su mayoría muestran una gran variedad de caras nuevas.

Siendo esta la 20ª edición de la Copa del Mundo, ¿seríais capaces de recordar cuál fue la última selección que siendo campeona llegó a la siguiente final? En este caso no tenemos que remontarnos tan lejos, ya que fue Brasil en 1998 la última en lograrlo (venció en USA'94), si bien la Francia de Zizou les pasó por encima el día en que Ronaldo Nazario sufrió convulsiones horas antes del decisivo encuentro.

¿Y desde entonces? Desde entonces levantar la preciosa copa sigue representando el momento cumbre para un combinado nacional, pero su defensa se está convirtiendo en un auténtico martirio. En los cuatro Mundiales que llevamos disputados en el Siglo XXI ningún campeón ha salido bien parado, ocupando Brasil el tope al caer en 2006 en cuartos de final ante Francia, a la postre subcampeona. Su derrota, debida a su despiste antológico de Roberto Carlos, llegó tras una defensa digna del título ante un gran rival. Pero del resto no se puede decir precisamente lo mismo.

Vamos con el repaso a las calamidades, todas ellas con acento europeo. Francia llegaba a Korea & Japón en 2002 tras proclamarse campeona en casa además de obtener posteriormente la Eurocopa disputada en Holanda y Bélgica. Un mes antes Zidane había anotado el que posiblemente sea el gol más bello de las finales de Champions League. Henry estaba como una moto y los Vieira, Trezeguet, Thuram o Barthez seguían vigentes. Eran favoritísimos, por lo que superar la primera fase no debía haberles reportado muchos dolores de cabeza. Pero una competición tan corta puede esconder demasiadas trampas, siendo su grupo mucho más complicado de lo que parecía a priori.

El inolvidable Papa Bouba Diop vivió el gran highlight de su carrera anotando el gol con el que Senegal, debutante y cenicienta, dinamitó el partido inaugural para permitir que los africanos sumasen la victoria ante la estupefacción generalizada. En el segundo encuentro los galos no fueron capaces de batir tampoco a Uruguay, con la que empataron a cero. Finalmente pese a que Roger Lemerre alineó a tres delanteros de inicio (luego entraría un cuarto) ante Dinamarca los franceses se marcharon a casa derrotados 2-0 y sin marcar en sus tres envites. Insólito.

Ocho años más tarde sería Italia la que repetiría papelón, quizá menos excusable al encontrarse en un grupo objetivamente más sencillo. Eslovaquia, Paraguay y Nueva Zelanda eran los acompañantes de la Azzurra, una terna asequible para un conjunto de su enjundia. El primer choque deparó un 1-1 ante los guaranís de Gerardo Martino, con un futuro brillante por delante aquel año (y el siguiente, ya que alcanzarían la final de la Copa América). Era el rival de mayor potencial, por lo que el traspiés no se consideró grave en modo alguno, más aún al darse empate también en el otro encuentro entre sus adversarios.

El genial Di Natale nunca tuvo suerte con la Azzurra
Lo grave llegó en la segunda jornada. Italia no fue capaz de superar el 1-1 ante una disciplinada Nueva Zelanda (única invicta en aquel Mundial), por lo que llegaba a la última jornada con la necesidad imperiosa de ganar a Eslovaquia, o al menos no perder y que lo hicieran los oceánicos ante Paraguay. Total, los transalpinos salieron campeones en España'82 tras empatarlo todo en la primera fase... pero esta vez no sonaría la campana. Eslovaquia les venció 3-2 obteniendo el pase a octavos y sumiendo en crisis al combinado italiano, que volvía a casa hundido y como colista de su grupo, como Francia 8 años antes. Y como puede sucederle a España si no es capaz de ganarle a Australia, ya que tienen peor diferencia de goles que los aussies.

Queda por delante un Mundial precioso que acaba de sobrepasar su primer tercio de campeonato, con pocas certezas sobre cuál es el verdadero favorito pero la seguridad de divertirnos en lo restante. ¿Será capaz el heredero del trono español de defender su corona mejor que los anteriormente citados? Ello lo comprobaremos en Rusia 2018. Hasta entonces toca disfrutar.

lunes, 9 de junio de 2014

Danubio, un campeón imposible

Los jugadores de Danubio saltando sobre las copas conquistadas
Casi un mes sin tomar café era demasiado. Por desgracia como ya comenté no hace mucho la vida de adultos no nos permite pasar por acá todo lo que querríamos, pero a pocos días del Mundial una historia nos ha conmovido: la final del campeonato uruguayo.

El que siga más o menos el fútbol charrúa sabrá del pésimo momento que pasan sus gigantes Peñarol y Nacional. Ambos hicieron una Copa Libertadores para el olvido, cayendo en primera ronda sin presentar oposición. Por contra Defensor Sporting sigue vivo en el máximo torneo continental, esperando para jugar las semifinales a la conclusión del Mundial. ¿Y el torneo local? Esta vez ha sido cosa de Danubio... y Montevideo Wanderers.

Mientras Danubio ha jugado Libertadores varias veces los últimos años e incluso ha festejado dos títulos en la última década, en Wanderers no saben lo que es ser campeón desde la época amateur, datando su último festejo del lejano 1931. Pero el Bohemio ganó los últimos 7 encuentros del Torneo Clausura 2014, llevándose además la tabla anual. Danubio, campeón del Apertura, les esperaba en semifinales con la esperanza de ganar para tener otra ocasión para optar por el título.

La semifinal tuvo claro color danubiano, ya que se impusieron por 3-0. Ello llevó a una final a doble partido, cuyo partido de ida finalizó con empate sin goles. Hasta ahí todo normal, pero el último encuentro tendría absolutamente de todo, y lejos de ser un tópico esto se cumplió a rajatabla. Pueden leer o pueden ver las imágenes, pero después de ver cientos (probablemente miles) de partidos en mi vida puedo asegurar que esta fue una de las definiciones más increíbles que he podido disfrutar.

Comenzó ganando Danubio con un gol de Sosa promediando el primer tiempo, si bien la expulsión de Velázquez en La Franja dio alas a su rival tras el descanso. Pese a sus ganas, Wanderers no encontraba el tanto del empate. Habían transcurrido más de dos encuentros y medio ante el mismo rival sin que sus delanteros acertasen a batir al portero danubiano. Para colmo de males una mala apreciación del árbitro dio con la expulsión de Bueno en el minuto 69, por lo que se igualaban las fuerzas sobre el terreno de juego.

El fatalismo invadía a la escasa pero animosa hinchada bohemia. Sin embargo una buena combinación en la frontal del área permitió a Riolfo (que llevaba pocos minutos sobre el terreno de juego) igualar la contienda. De ahí al final del encuentro llegó otra expulsión en cada conjunto, por lo que la prórroga que decidiría al campeón tendría a 9 hombres contra 9 con media hora por delante para dejarse el alma.

Las piernas pesaban. Hubieron algunos calambres pero todos seguían en pie pareciendo que en cada jugada se dejaban el aliento. Ya cada ataque parecía una contra pues había quien no recuperaba la posición. Así, una galopada de Riolfo sirvió el balón a Albarracín para que éste la colocase dentro del arco a punto de concluir la primera parte del tiempo reglamentario. En ése momento Wanderers era campeón por primera vez desde la inclusión del profesionalismo en Uruguay. El primer título desde hace más de 80 años, algo que quizá no recuerde ni el más viejo de sus hinchas (si es que alguno sigue vivo desde entonces).

Aún así faltaban 15 minutos por disputarse. La segunda parte del tiempo extra fue un correcalles. Danubio se volcó con más alma que cabeza, lo que permitió a Wanderers gozar de varias contras cada vez más claras. Los últimos cinco minutos de juego ya son parte de la historia feliz de unos y de lamentos eternos para otros. Wanderers gozó de 3 ocasiones clarísimas, alguna incluso con más de un jugador contra el portero rival, pero las desperdiciaron por puro egoísmo. Y ello normalmente se paga.

Tanto fue así que en una jugada a la desesperada un balón llovido del cielo permitió a Camilo Mayada anotar un gol de tijereta en el 119' que dio alas a los suyos. Una vez más la justicia del fútbol se hizo presente: si perdonas lo pagas. Sin tiempo para más llegó el momento más dramático. Esperaban los 11 metros para decidir qué club uruguayo había sido el mejor del año. De poco valía todo lo anterior, ahora era una cuestión psicológica. E incluso la tanda fue mágica por su singularidad.

Danubio anotó los 2 primeros mientras Wanderers falló sus 2 primeros tiros. Luego Danubio falló y Wanderers volvió a errar. Parecía que el Bohemio desperdiciaba su última ocasión, pero nuevamente falló Danubio. El portero de Wanderers convirtió el primer penalti de su equipo para luego detenerle el 5º lanzamiento al rival. Y Riolfo empató la serie para llevarla a la muerte súbita. Danubio lo había acariciado mientras Wanderers se había repuesto de una muerte segura. Tocaba volver a empezar desde la muerte súbita, ésa que no da más oportunidades a nadie. Cotugno marcó para La Franja pero Albarracín erró el lanzamiento del Bohemio, proclamándose Danubio monarca por cuarta vez en una de las definiciones más locas e increíbles que se recuerden en los últimos años. Salud, campeón.

                      

martes, 13 de mayo de 2014

Un recuerdo al Bologna

Rolando Bianchi (derecha), razón y decepción de la campaña
Como todo descenso fue trágico, pero como cada vez que lo hace un club grande la decepción aumentó el dolor del suceso. El pasado domingo el histórico Bologna FC bajónde nuevo a la Serie B, siendo esta la cuarta vez que alcanza tal deshonra en las dos últimas décadas. En medio de un ambiente enrarecido en el club entre el presidente y su hinchada, la derrota en el Stadio Renato Dall'Ara ante el Catania (heróico Frison, si bien también perdieron la categoría en ese mismo partido) certificó una nueva tragedia justo cuando se cumple el 50 aniversario de su último Scudetto.

Aquel fue el último, ante el Inter en una de las grandes rivalidades italianas de los años 60, logrando así el séptimo entorchado que aún lo mantiene 5º en la tabla histórica tras los tres gigantes del norte así como el Genoa e igualado con el Torino y la Pro Vercelli. Vamos, que vuelve a irse un grande que ojalá tarde lo mismo en regresar a la élite que el Palermo, es decir un año. Aunque si no asciende el Módena, actualmente sexto en la B (zona de playoff), la Emilia-Romagna vivirá de nuevo un apasionante derby el próximo curso entre dos de sus instituciones más representativas.

                     
Bologna-Catania 1-2 por fabbryct46

Precisamente como interista recuerdo que entre finales del pasado siglo y comienzos del actual cada visita al Renato Dall'Ara suponía un suplicio. Signori y Roberto Baggio siempre estaban listos para purgar los pecados de unos nerazzurri que ya fueran con sus estrellas o con sus estrellados (Cauet, Colonnese, Georgatos...) casi siempre salían escaldados. Aquel fue quizá el último Bologna fuerte, no poderoso ni aspirante a grandes gestas, pero sí capaz de pelear contra los grandes con ciertas garantías de éxito.

Años después pocas armas le quedaban al Bologna no ya para competir por la gloria, sino para al menos sobrevivir. La marcha del goleador Di Vaio al Montreal Impact canadiense les dejó huérfanos de cara a puerta, toda vez que Panagiotis Kone y Diamanti salvaron los muebles la pasada temporada. Pero Kone se secó, ni Cristaldo ni Rolando Bianchi no cumplieron con las expectativas y el club se hizo un harakiri traspasando a Diamanti al fútbol chino. Sin su mejor jugador el equipo apenas sumó 8 puntos en 14 encuentros, anotando tan solo 8 goles en el mismo tramo. Para más inri la venta se produjo con el mercado invernal europeo ya cerrado, por lo que lo obtenido por el jugador no lo pudo reinvertir el Bologna en un sustituto de garantías.

Lo único que nos queda es desearle un pronto regreso a una de las entidades más importantes del Calcio. Ojalá que sea tras aprender de los graves errores recientes y los tragos amargos sean cosa del pasado.

martes, 22 de abril de 2014

PEC Zwolle: aplastar para entrar en la historia

Sucedió hace ya dos días pero será para siempre inolvidable. El pasado domingo se disputaba la final de la KNVB Beker, la Copa de los Países Bajos, con un favoritismo indiscutible del Ajax sobre el PEC Zwolle. De un lado un club con una historia mítica, ya campeón de la liga nacional (por cuarta vez consecutiva), trofeo que ha logrado más de 30 veces además de 4 Copas de Europa, un par de Intercontinentales y muchos otros entorchados, entre ellos 18 veces el que había en disputa en Rotterdam.

Enfrente una entidad pequeña, intrascendente a nivel internacional y con escaso protagonismo histórico más allá de sus derbys ante el Go Ahead Eagles. Equipo ascensor que jamás dio guerra en la máxima categoría ni alzó metal alguno. De hecho sus dos mayores hitos fueron otras dos finales coperas perdidas en 1928 y 1977. Poca esperanza pues ante un gigante que no caía ante un rival nacional desde principios del pasado mes de Noviembre.

Pero el fútbol tiene un componente mágico, inexplicable y demoledor que es capaz de alterar el guión de la forma más inverosímil que nadie pueda prever. Más aún cuando en los primeros compases el favoritísimo Ajax se adelantó con un misilazo de Van Rhijn desde fuera del área. Parecía que sería coser y cantar para los hombres de Frank de Boer, aunque lo que sucedió a continuación no lo podía haber soñado ni el más optimista de los hinchas del Zwolle.

En apenas diez minutos los 'Blauwvingers'' (dedos azules) dieron la vuelta al choque. No conformes con ello siguieron atacando sin miedo a las represalias de su poderoso oponente. Así cayó otro tanto. Y otro antes del descanso. Y uno más tras el mismo. 50 minutos de encuentro mostraban un increíble 5-1 para el Zwolle ante un Ajax noqueado que ya nunca pudo reponerse. 

                  

De este modo es como el PEC Zwolle entra en la historia, a lo grande, con el primer título de su historia contra el club más importante de su país, en la fecha más señalada del calendario nacional y con un choque que nunca olvidarán unos ni otros. Además queda el premio de debutar en Europa la próxima campaña. Tras vivir una tarde tan mágica, ¿a quién le importa si se queda en flor de un día?